- Mecánica (husillo): fuerza de sujeción elevada y finamente dosificable, autónoma, sin conexión de energía; ideal para piezas unitarias y pequeñas series.
- Neumática (aire comprimido): fuerza de sujeción rápida y constante mediante señal de control; predestinada a la automatización y a la producción en serie.
- Hidráulica (aceite a presión): máximas fuerzas de sujeción en un espacio mínimo, mantenidas de forma constante; para el mecanizado pesado.
- Común a todas: las dos garras se desplazan de forma céntrica hacia el centro; el centro de la pieza permanece fijo como referencia.
Una mordaza autocentrante sujeta una pieza por dos lados de forma simultánea y simétrica respecto al centro. A diferencia de la mordaza de máquina clásica, en la que solo se desplaza una garra, las dos garras se mueven la una hacia la otra con sincronización forzada. Así, el centro de la pieza permanece fijo, una ventaja decisiva para un mecanizado con alta repetibilidad. El accionamiento que genera la fuerza de sujeción determina la velocidad, la fuerza y la capacidad de automatización. Los tres tipos más extendidos son: mecánico, neumático e hidráulico.
Mordaza autocentrante mecánica
La mordaza autocentrante mecánica genera la fuerza de sujeción mediante un husillo con roscas de sentido contrario que mueve las dos garras con sincronización forzada. El par de apriete permite dosificar la fuerza de sujeción de forma fina y reproducible. Como no necesita conexión neumática ni hidráulica, funciona de forma autónoma y puede utilizarse en cualquier lugar: en la máquina, en el puesto de medición o como solución para el puesto de preparación.
Aplicaciones típicas: fabricación de piezas unitarias y pequeñas series, matricería y fabricación de moldes, mecanizado en 5 ejes, tareas de medición y control.
Mordaza autocentrante neumática
En la mordaza autocentrante neumática, el aire comprimido se encarga de sujetar y soltar. La presión del aire hace que la fuerza de sujeción sea constante y reproducible, y el proceso de sujeción se realiza en fracciones de segundo, pulsando un botón o mediante una señal de control. Así, la mordaza puede integrarse directamente en procesos automatizados y células de alimentación de piezas.
Aplicaciones típicas: producción en serie, carga y descarga automatizadas, sistemas de palés, células robotizadas.
Mordaza autocentrante hidráulica
El accionamiento hidráulico proporciona las mayores fuerzas de sujeción en un espacio compacto. La presión hidráulica mantiene constante la fuerza de sujeción, también durante tiempos de mecanizado prolongados y frente a elevadas fuerzas de corte. Por ello, este tipo está predestinado al mecanizado pesado y a cualquier aplicación en la que se exija la máxima seguridad de proceso.
Aplicaciones típicas: mecanizado pesado, piezas grandes, grandes volúmenes de arranque de viruta, funcionamiento continuo en varios turnos.
Comparativa de accionamientos de mordazas autocentrantes
| Accionamiento | Fuerza de sujeción | Velocidad de sujeción | Automatización | Conexión de energía |
|---|---|---|---|---|
| Mecánico | alta, finamente dosificable | manual | limitada | ninguna |
| Neumático | media, constante | muy rápida | muy buena | aire comprimido |
| Hidráulico | muy alta, constante | rápida | buena | hidráulica |
¿Qué mordaza autocentrante se adapta a su aplicación?
La elección depende de la tarea de fabricación: para piezas unitarias y pequeñas series flexibles sin conexión de fluidos, la mordaza autocentrante mecánica es la solución robusta y versátil. Si usted fabrica volúmenes de piezas de forma automatizada, el accionamiento neumático es la opción más rentable. Para la máxima fuerza de sujeción en el mecanizado pesado, la variante hidráulica es la elección indiscutible. Además, existen accionamientos electromecánicos que combinan una fuerza definida con la capacidad de automatización.
Encontrará una visión general de todos los tipos y tamaños en la página de producto Mordaza autocentrante / mordaza centradora.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una mordaza autocentrante mecánica, una neumática y una hidráulica?
La diferencia está en el accionamiento que genera la fuerza de sujeción. Las mordazas autocentrantes mecánicas sujetan mediante un husillo, de forma autónoma y finamente dosificable. Las neumáticas utilizan aire comprimido para una sujeción rápida y constante en la automatización. Las hidráulicas generan la máxima fuerza de sujeción en un espacio reducido para el mecanizado pesado.
¿Cuándo tiene sentido una mordaza autocentrante neumática?
Siempre que se sujeten volúmenes de piezas de forma automatizada. El aire comprimido sujeta mediante una señal de control en fracciones de segundo y con una fuerza reproducible, y la mordaza puede integrarse directamente en células robotizadas, sistemas de palés y sistemas de carga.
¿Qué repetibilidad alcanza una mordaza autocentrante?
Gracias al movimiento céntrico y con sincronización forzada de las garras, el centro de la pieza se mantiene como referencia fija. Por ello, las mordazas autocentrantes alcanzan una alta repetibilidad de la posición central; los valores concretos dependen del tipo y del tamaño.
¿Es adecuada una mordaza autocentrante mecánica para la automatización?
Con limitaciones. Las mordazas autocentrantes mecánicas están concebidas como una solución autónoma y flexible para piezas unitarias y pequeñas series. Para la producción en serie automatizada son más adecuados los accionamientos neumáticos o hidráulicos, ya que sujetan mediante señal de control.
